Te extinguí

¿Qué tiene de malo escribirte?
¿Qué de malo hay en pensarte?
En desearte,
en extrañarte y soñarte.

Te amo.
No comprendo cómo un sentimiento
puede complicarnos tanto la vida,
la respiración.
No te tengo,
te perdí,
me perdí a mi misma.
Y no logro encontrar la salida,
no recupero la sensación de estar viva.
No te respiro.

Muchas cosas suceden en la historia de nuestras vidas,
mi alma se ha topado con muchas otras,
he sufrido, he llorado, te he anhelado.
Llegaste y te fuiste.
Como un destello de luz desapareciste.
¿O fui yo quien te mató?

Soy asesina de mi propia vida.
Soy suicida.
Si todo lo que me daba vida eran tus besos,
tu roce, tu calor.
Abruptamente te enterré,
te ansié en las entrañas de la tierra,

Te corte la yugular,
te asfixié.
Te enterré con el más hermoso canto,
te convertí en polvo con mis latidos.
Por amarte, te hice desangrar.
Te extinguí,
y me estrangulé a mí también, de la forma más dulce.
Juntos por siempre, muertos por siempre.
Solos.
Tú y yo.

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