Roto por dentro, ¿que hay por afuera? - (Reflexión)

Esta semana tuve una recaída. No de esas con drogas o alcohol; una de las que en verdad pueden llegar a matarte: una sentimental. ¿Con un hombre? Sí, con un hombre. Pero, eso es para los débiles. No, también es para los fuertes, que nos entregamos en el amor y que somos capaces de demostrar nuestros sentimientos, y de amar a tal punto que podamos quedar destrozados. 


Hablando de esto con una amiga, me dijo ella: "Lo mejor que podemos hacer para tomar venganza de esos sin vergüenzas es ponernos a dieta y conseguir una figura envidiable, para que vean de lo que se perdieron, ¡por tontos!". En un principio tomé el dicho como cualquier otro de esos dichos cliché que rondan por las calles de nuestra ciudad, pero luego siguió vagando por mi mente y reflexioné acerca de esto. 
¿En verdad es esto lo que debemos hacer? ¿De verdad seguimos pensando de esa forma tan arcaica? ¿Como si ser delgadas y "buenísimas" fuese algo que nos arreglara los problemas? ¡No! ¡Me rehuso a ser una persona tan conformista y manipulable!


Pienso que, en primer lugar debemos sanar nuestro corazón. Con el tiempo, la música, un refugio espiritual, de forma individual, o llorando hasta que ya no nos quede nada. (Sufrir es para los fuertes, esos que tienen el valor de permitirse sentir con intensidad, reitero.) En segundo lugar debemos amarnos. Y lo repito porque sé que es necesario: ¡Amarnos!


Pero si yo ya me amo. Sí, eso decimos todos. Pero en el fondo es muy complejo amarse a uno mismo, hacerlo de manera incondicional. No el típico: Me voy a amar cuando baje de peso, o Cuando sea más inteligente. Y digo que esto es lo segundo más importante porque, en la mayoría de casos, una ruptura en verdad nos parte por dentro. Quedamos a la deriva; más inseguros que nunca. ¡Más con esta sociedad tan marionetizada que critica a los solteros por no estarse complicando la existencia con relaciones complejas! Lo más importante es saber que nuestro amor es el único que puede hacernos sentir completos. Si nos falta: estamos perdidos. 


Como tercer punto quisiera resaltar algo que probablemente se pasa por alto con esta frase: una ruptura no significa que algo estaba mal con nosotros. O sea, no por estar ahora soltera tengo que bajar de peso, o tengo que estudiar más, o salir más, precisamente. ¡No! Tendemos a pensar que a la hora de romper una relación debemos ser alguien más, cambiar radicalmente. Pero, ¿qué hay de malo con que me guste cómo soy -y era en ese momento-? Lo importante no es cambiar, lo importante es conocernos, explorarnos, descubrir nuestra esencia y mantenerla, no volvernos algo que no somos. 


En resumen, una ruptura es algo muy, pero muy triste. Es una experiencia dura, de la cual tenemos que sacar el mejor partido. Si nos quedamos solteros, ¡mejor por nosotros! Es momento de descubrir quiénes somos y mantenernos así, porque así nos gusta. Es tiempo de amarnos como somos, no como la sociedad nos quiere ver...


Créditos de la imagen:
http://dialogual.wix.com/dialogual#!Millennial-Breakup/c599/559502ce0cf28e687128d88e



Solo al ser como en verdad nos gusta alcanzamos la felicidad. La felicidad nos trae plenitud. Y bueno, el tiempo traerá a alguien más que sí sepa valorarnos. ;) 



- Moonbell

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