Querida futura yo. (Reflexión)

Querida futura yo:


¡Hola! Te escribo para aconsejarte, para prevenirte un desamor. Porque sí, vas a volver a enamorarte, algún día...

Te conozco. Los hombres por naturaleza te gustan, y te he atrapado fijándote en varios recientemente, te ves divertida cuando lo haces. Me encanta esa sonrisa pícara que se traza en tu rostro cuando piensas que hay alguien en el mundo que desea conocerte en ese momento. Me encanta que sigas soñando con poder amar en algún momento. Aunque hasta ahora no sepas qué es lo que realmente significa amar. 

Pero bueno, como te dije, te escribo para que me leas a futuro. O si ya es el momento, para que me leas ahora. Para que te cuides, y para que guardes ese corazón tuyo que vale mucho. 

Sé que en una relación todo es complejo, y es todo menos entendible e interpretable, al menos si buscas hacerlo con precisión. Lo importante es que, aunque despegues tus pies de esta tierra, no te alejes de la realidad solo por haberte perdido en el espacio. ¿Que a qué me refiero? A él. A la persona con quien estarás luego. Por favor no olvides cuánto sufriste antes, y todo lo que pasaste. 

Ya aprendimos que no te gustan los hombres duros, como las piedras. No te gusta que te dejen a la deriva, como a un antiguo velero. A ti te gusta que tomen tu mano y naveguen contigo. No te gusta que se metan con tu ser, si no logran aguantar esa forma tan única tuya, pues es mejor dejarlos ir. Tampoco te gusta que sean dados a los vicios, a menos que sus vicios sean: Dios, la lectura, una copa de vino junto a ti, y lo mejor de la música. 

Quizás ya lo olvidaste, pero te encanta que te vivan enamorando. Amas cuando se toman el tiempo de hacerte sentir especial. Pues bien, date la oportunidad de conocer prospectos, pero no creas que por conocer a alguien debes quedarte con él.¡Nunca te dejes encarcelar por una mala relación! 

Por favor, recuerda que saliste de esta última página en tu vida porque no eras feliz. Porque él no era para ti. Entonces, busca siempre tu felicidad individual, y ve que él la alimente, no que te la quite o te la robe. No pierdas nunca tu libertad, tu sonrisa, y todas esas cosas que amas hacer. Que te quiera como eres, si no lo hace, déjalo ir pues seguro solo quiere matarte de a pocos. 

Fíjate en que sea guapo, para ti, no según los estereotipos del mundo. Lo que importa eres tú. Sí, sé egoísta, porque solo así encontrarás lo que te haga feliz a ti. 

Que le gusten los niños, que sueñe con una familia. Con el tiempo sabrás cuando estés lista para todo eso, pero no desperdicies recursos con un pobre don-nadie que repudia la imagen de una familia feliz por una mala infancia, porque de seguro te va a a marchitar. 

Nunca dejes uno de tus sueños a un lado, por él. Solo no lo hagas. Crece como persona; aueña, planea y alcanza tus anhelos. Sé exitosa en lo que más te guste y por nada del mundo dejes de cumplir una meta por una persona, pues la mayoría tiende a irse.  No te metas en una burbuja ajena a la realidad. No hagas a un lado a tus amigos, o a tu familia. ¡Mucho menos a Dios! Una relación no lo es todo, solo es parte de la vida. Uno de esos detalles que están allí para hacerte amar cada segundo que vives, no para robarte suspiros y energía. 

Querida futura yo: conoce personas nuevas, haz amistades que duren mucho y sean verdaderas, haz lo que amas hacer, sé feliz, cuídate y guarda tu corazón. Pero nunca vuelvas a estar con quien no vale la pena, porque tú no vales "la pena". Tú vales oro. 

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