Bitácora de un desamor

Había sufrido mucho. 
Desfallecía cada segundo, 
sus lágrimas no cesaban. 
Solo recordaba la manera tan despiadada 
en que rompía su corazón; 
tan bello, tan frágil, tan puro…

Estaba segura de que jamás se perdonaría. 
Mónica no amaba a hombre alguno, 
solo a él.

Apuñalaba el hermoso corazón del pobre muchacho una y otra vez, 
en su memoria. 
Lo extrañaba, 
moría por su regreso.
Se sentaba y sufría. 
Esperaba sollozante mientras lentamente 
moría de amor por él. 

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